“Hay un montón de fondos que están mirando
el mercado español con mucho interés”

José T. Moliner, socio de Capza responsable de la oficina de Madrid.

Jorge Antón, associate de Capza

30 jul 2019 / 09:35 H.

La gestora francesa Capzanine anunció hace unas semanas el cambio de marca tras el refuerzo en su capital de Axa y con vistas a seguir creciendo a nivel internacional. En el año 2016, la firma aterrizó en España abriendo oficina en Madrid de la mano de José T. Moliner y convirtiendo a nuestro país en la primera plaza que ponía en marcha la recién nombrada Capza fuera de Francia. Desde entonces, han participado en varias operaciones con sus dos estrategias: flex equity -que mezcla capital privado con deuda- y el de deuda privada. En los últimos años, esta gestora ha visto cómo el mercado español ha ido evolucionando hasta convertirse en un lugar de referencia para los fondos internacionales. Sin embargo, a diferencia de otros competidores, para Capza es clave tener oficina física en el país. El responsable de la oficina de Madrid recibe a elEconomista Capital Privado junto a Jorge Antón Aparici, associate de la firma, para hablar sobre su estrategia diferencial en el mercado español.

Tras 15 años siendo Capzanine, ¿a qué responde este cambio de nombre?

José T. Moliner (JTM): Se debe a un cambio muy importante en la historia de Capza, que está basado en su internacionalización. Hemos pasado de ser un fondo basado fundamentalmente en Francia a tener presencia en Madrid, Múnich y Milán. Al ser la primera oficina fuera del país galo, la española es la más activa, la que más operaciones tiene. El racional que tenemos es estar en los mayores mercados de la zona euro. Un mercado muy importante es el británico, pero tiene sombras de duda por el Brexit, porque tiene una divisa distinta y porque es el mercado más competido de toda Europa. En esta nueva etapa también tenemos que destacar que Axa ha ampliado su posición en la gestora -ha pasado de tener un 22 al 46 por ciento-, lo que tiene que servir de motor de desarrollo y de empuje en la internacionalización de la compañía. Además, el cambio es muy natural, porque en Francia la gente ya nos conocía como Capza.

¿No tienen previsto abrir nuevas oficinas?

JMT: Desde el punto de vista de Europa, claramente no. Fuera del circuito de la zona euro, es un cambio de estrategia que en el corto plazo no está previsto, pero no hay que poner límites, ni techos, ni puertas al desarrollo de la firma. En nuestras reuniones internas, hablamos sobre esto, pero por ahora somos más partidarios de consolidar lo que ya tenemos. Cuando tengamos una cuota de mercado similar en todas las oficinas europeas, nos lo pensaremos. Hay que tener en cuenta que el crecimiento no tiene por qué ser sólo geográfico, también puede ser con otras estrategias.

¿Tienen previsto lanzar una nueva estrategia en los próximos meses?

JMT: Estamos avanzando en la que será nuestra quinta estrategia, va a ser un fondo que vamos a lanzar en breve, como a finales de año. Todavía estamos hablando con los colocadores sobre el tamaño.

Jorge Antón Aparici (JAA): Va a ser de growth debt. Tenemos mucha experiencia en tecnología, hemos hecho 25 operaciones en este sector y queremos apalancarnos en esta experiencia.

¿Cómo ha evolucionado el mercado español desde la apertura de la oficina en el país en 2016?

JMT: Ha habido cambios, pero no desde que ha llegado Capza, sino que ha sido fruto de la evolución del mercado en general. Hace unos años, cuando había un proceso muy competitivo en capital privado, había cuatro fondos españoles y cuatro extranjeros. El cambio lo vimos, por ejemplo, en el caso de Iberchem, donde invitaron a 40 fondos, entre extranjeros y nacionales. Si ves el porcentaje de operaciones ejecutadas por fondos internacionales en España, en 2018 fue el 77 por ciento del total. El mercado ha dejado de ser cien por cien localista para ser un mercado absolutamente internacional, donde hay un montón de jugadores que están mirando el mercado con mucho interés.

En este contexto, ¿qué valor aporta tener una oficina en el país?

JMT: La ejecución local es buena, no puedes estar en todas las operaciones ni tener la información de todas si estás fuera. Si estás haciendo megadeals, te vas a enterar de lo que hay por los periódicos. Pero, curiosamente, quien ha hecho más megadeals en España es quien tiene oficina, algo tendrá que ver en esto.

¿Cuál es su percepción del mercado español? ¿Está todo tan caro como se dice en los foros del sector?

JMT: Lo de caro o barato es relativo, es bastante discutible. Hay cosas que se pagan a múltiplos de 11 veces/ebitda -resultado bruto de explotación- que son caras y hay otras a 13 veces/ebitda que son baratas. El precio tiene que estar intrínsecamente relacionado con la calidad del activo. Hay gente que pide múltiplos altos por compañías que no lo valen, hay que ser extremadamente selectivo. En España sigue habiendo oportunidades más interesantes que en otros países de Europa, pero si no tienes oficina en el país, no vas a conseguir operaciones propietarias. Es en estas situaciones donde puedes encontrar un buen equilibrio entre lo que estás pagando y la calidad del activo.

¿Qué opinan sobre los niveles de apalancamiento que se están realizando en las últimas operaciones del sector?

JMT: Entre 2006 y 2007, el precio se construía de una forma completamente ridícula. Se decía un “cuánta deuda me das y entonces le pongo el doble de equity”. Gracias a Dios, el mundo de la deuda se ha vuelto absolutamente sensato, tanto por parte de los bancos como de los fondos de private debt. Todos están yendo a apalancamientos razonables. Había una recomendación de la Unión Europea que todos están siguiendo, que dice que apalancamientos por encima de seis veces, es algo horroroso. Es como una norma no escrita que todos están cumpliendo. Ya no estamos viendo apalancamientos desorbitados.

En los últimos meses estamos viendo una oleada de fondos de deuda, ¿temen la llegada de competencia al país?

JMT: Mi visión es que la competencia es lo que hace un mercado. Gracias a ella, el mercado crece y se mejora, se generan oportunidades que antes no estaban. El incremento de los asesores, de los prestamistas o de nuevos fondos hace que el mercado sea más ágil. España está acelerando mucho. Ahora se está tomando conciencia de que la mejor financiación para cada operación, varía. Los bancos tratan de defender su parcela de inversión, ya que España ha sido un país tradicionalmente súper bancarizado. Una de las principales diferencias entre Europa y Estados Unidos es que la UE está mucho más bancarizada, lo que es una desventaja. Esto también muestra que es un mercado que va a seguir creciendo, el aumento de la competencia lo veo como un factor positivo. En nuestro caso, hemos perdido alguna operación por ser más exigentes en el análisis, pero nos gusta que los procesos estén bien analizados.

Están en plena captación de fondos del nuevo vehículo de deuda, Capza V, ¿qué tal va?

JMT: Estamos teniendo una recepción por parte del mercado muy positiva porque el cuarto fondo ha ido muy bien. Todos los activos están funcionando perfectamente en función de su presupuesto y de su plan estratégico. Además, ya tiene un punto de diversificación internacional y lo que nos están diciendo los inversores es que ese punto les gusta mucho y que lo aceleremos.

¿Cuál es su base inversora?

JMT: Uno de los problemas que hay en España para el desarrollo del sector es el tema de los fondos de pensiones y aseguradoras, frente al caso de Francia donde invierten mucho. Es una batalla que desde Ascri llevan teniendo mucho tiempo con Inverco, con el regulador por las comisiones en cascada... Si queremos tener un negocio desarrollado, tenemos que conseguir que esto cambie. Nuestra base inversora es fundamentalmente francesa con estos dos tipos de inversores y otros institucionales. También tenemos algunos family offices que llevan años invirtiendo con nosotros. En España lo estamos trabajando. Para el quinto fondo de deuda, tenemos un esquema fruto del acuerdo con Axa para que fuera distribuidor de los fondos en determinados mercados, como es el caso de España.

¿Se plantean acudir a la próxima convocatoria del Fond-ICO Global?

JMT: Sí, la verdad es que es una alternativa que nos parece bastante interesante.

¿Tienen un presupuesto concreto por región?

JMT: No utilizamos ese modelo. Lo hacemos en función de las operaciones que nos llegan, las elegimos porque son buenas. No tenemos asset allocation por países. Implícitamente hay una relación entre el desarrollo del mercado y lo que podemos invertir en él. Si tienes mucho dealflow, harás más operaciones. España está teniendo un muy buen momento.

¿Con qué fondo están viendo más oportunidades?

JMT: Hay un análisis muy interesante de los fondos que se levantan a nivel global en el mundo del capital privado y los de deuda privada. Este análisis muestra que se levantan los niveles de deuda que se necesitan para apalancar el equity que se está levantando. Los dos mercados van paralelos. También podemos hacer operaciones sponsorless -sin presencia de un fondo de capital privado-, pero lo cierto es que la mayor parte de las operaciones con deuda privada llevan sponsor. Nosotros estamos en dos segmentos distintos con una explicación estratégica muy clara: no queremos que nuestros clientes de capital privado nos vean como competidores. En equity trabajamos por debajo de los 10 millones de euros de ebitda y en deuda por encima de los 10 millones de ebitda. Esto nos da buenos resultados en las dos áreas. Hemos visto que hay algo menos de dealflow en flex equity a principios de año y más en private debt, pero creemos que va a haber más oportunidades para los dos fondos.

¿Cómo están evolucionando sus participadas?

JMT: Muy bien las cuatro, aunque no se puede llamar participadas a las de deuda, pero tanto MBA como Goiko están yendo muy bien, como en las de flex equity -Dorsia e Ivnosys-. Todas están teniendo crecimientos sanos y están cumpliendo con su plan estratégico. Los números están acompañando, pero lo más importante es que la interacción entre Capza y los gestores de las compañías está siendo muy positiva. Cuando entras en una operación en minoría, es importante tener una cierta capacidad de influencia. Estamos en varios add-ons.

¿Por qué son diferenciales?

JMT: En flex equity somos radicalmente distintos al resto. Hay fondos de mezzanine y fondos de equity, pero no de las dos cosas. Nosotros tenemos una solución que a las compañías les aporta exactamente lo que necesitan respecto a todo el volumen de financiación, pero hay una parte de dinero que es más barata que el equity y que es cero dilutiva desde el punto de vista de control de la compañía. Ayudamos a profesionalizar y a hacer crecer la compañía. En deuda, nuestro valor diferencial es la flexibilidad.

JAA: En flex equity somos de las pocas gestoras internacionales que estamos en ese tramo de 10 millones de ebitda, eso también nos diferencia. El haber hecho casi 200 transacciones a lo largo de nuestra historia en sectores bastante concretos como tecnología, salud, alimentación y servicios también nos da un valor bastante diferencial.