Adara amplía su inversión externa y anima
a emprender

La firma controlada por Nico Goulet, Rocío Pillado y Alberto Gómez mantiene
a España como mercado clave, pero quiere que Reino Unido, Portugal, Francia

e Irlanda sean más estratégicos

24 sep 2019 / 09:26 H.

La gestora española Adara Ventures puso en marcha su primer fondo en el año 2005. Desde entonces ha visto cómo el negocio del venture capital -capital semilla- evolucionaba en España con un salto cuantitativo y cualitativo de los proyectos. En este contexto, la firma fundada por Nico Goulet y Alberto Gómez acaba de realizar el primer cierre de su tercer vehículo de inversión con compromisos por valor de 65 millones de euros. “Llevamos meses en el mercado y tenemos un buen feedback de los inversores, los tipos de interés siguen bajísimos, las oportunidades de invertir en este activo son mayores y también ha cambiado su visibilidad”, explica Goulet a elEconomista Capital Privado. Paralelamente al anuncio de este primer cierre, Adara comunicó el nombramiento de Rocío Pillado como socia tras seis años trabajando en la firma.

La principal novedad de este nuevo vehículo es que ampliará sus inversiones a otras geografías. Sin embargo, los socios de la gestora explican a elEconomista Capital Privado que “España sigue siendo un mercado clave y cada vez hay más oportunidades buenas de inversión”. Sin embargo, abren las puertas a que otros países como Reino Unido, Portugal, Francia e Irlanda tomen un papel más estratégico. “Más de la mitad del fondo lo vamos a invertir en España, donde el número de oportunidades ha aumentado en los últimos años. Sin embargo, al aumentar nuestros activos bajo gestión, podemos diversificar más nuestras inversiones y buscar más geografías para mantener nuestra competitividad”, argumenta Goulet.

“Esto también es el resultado de nuestra experiencia, llevamos años trabajando el sector y recibíamos muchas oportunidades para invertir en compañías de fuera”, dice Pillado. “Para nosotros dónde está radicada una compañía no es tan importante. Hemos invertido en compañías que se originaban en España, pero que tienen alcance global. Esto es lo que hicimos con una de nuestras empresas: Alien Vault -ciberseguridad-, que vendimos al gigante estadounidense AT&T”, añade Goulet -Esta operación recibió el Premio a la Mejor Operación de Venture Capital de 2018 de Ascri-. “Cada vez vemos una mayor socialización a nivel mundial, los emprendedores tienen más fácil el acceso a mercados de financiación globales y, cuando más se desarrolla el sector, esto se facilita más”, justifica el socio de Adara.

Esta gestora está especializada en invertir en startups de deep tech, es decir, compañías que ofrecen un producto tecnológico o científico realmente novedoso con aplicación empresarial. “En España hay un entorno tecnológico muy bueno. Hay científicos e ingenieros muy bien formados que están poniendo en marcha nuevas ideas que pueden desarrollar a nivel global con un coste más bajo que en otras geografías. Antes esto se llamaba B2B -business to business- o enterprise software, ahora se trata de deep tech”, explica Goulet.

En cuanto a su estrategia, la gestora busca oportunidades en startups de tres verticales. La primera es ciberseguridad, donde “hay empresas muy buenas, de una calidad altísima y donde las compañías están invirtiendo mucho”, justifica Goulet. El mejor ejemplo de este tipo de operación es la anteriormente citada, Alien Vault. La segunda son los datos, desarrollados como plataformas horizontales -es decir, startups que trabajan para muchos sectores para desarrollar y analizar datos con un fin determinado- y verticales -centradas exclusivamente en una industria específica-. Respecto al primer caso, un ejemplo de ello es Stratio, una de las startups que financia Adara que más está creciendo y que está enfocada en los servicios de big data para compañías como Santander, BBVA o Telefónica, entre otras. Respecto al segundo, un ejemplo es Seedtag, una startup enfocada a un tipo de publicidad personalizada. Su tercer vertical son las aplicaciones de datos de software para empresas como su startup Kompyte, dedicada a analizar y advertir a las compañías de lo que hace su competencia en tiempo real.

Respecto al volumen invertido, Goulet aclara a esta publicación que “hacemos inversiones muy progresivas a medida que evoluciona la compañía”. “Cuando una compañía es muy exitosa, podemos llegar a invertir entre 8 y 10 millones de euros, pero el primer ticket suele ser de entre 1 y 2 millones de euros”, explica el socio de Adara Ventures. Sobre cómo acceden los emprendedores al capital de la gestora, Pillado apunta a que “un tercio de los emprendedores se acerca a nosotros directamente, otro tercio mediante intermediarios o recomendaciones y otro tercio los conocemos nosotros personalmente en ferias o eventos del sector a los que acudimos”.

Maduración del ecosistema emprendedor

Los socios de Adara Ventures coinciden en la maduración de este sector en los últimos años, que de enero a junio de este año movió 357,5 millones de euros, en un total de 242 inversiones. De ellas, las 172 operaciones fueron protagonizadas por inversores nacionales privados. Durante la rueda de prensa de Ascri -la patronal del sector-, Alberto Gómez apuntó a que “el interés de los fondos de venture capital por España responde a dos motivos: el entorno macroeconómico positivo y a la ambición de los emprendedores españoles”.

Al hilo de esto, Goulet argumentó que lo que le falta a esta industria para ganar en competitividad respecto a otros países como EEUU es “tiempo y paciencia”. “Tenemos buenos pilares, capacidad de emprender. Los españoles somos capaces de crear buenas empresas y no sólo en el ámbito tecnológico. El sector en España se puede acelerar no haciendo que los emprendedores sean mejores, sino con más apoyo institucional. Venimos de una cultura en la que el fracaso no era aceptado y la esencia básica de la emprendeduría es aprender a fracasar, es algo a lo que el emprendedor debe estar dispuesto. Lo importante en la emprendeduría es la actitud, no se puede hacer una cosa fuera de lo común sin asumir riesgos y, dentro de estos riesgos, hay que apoyar y normalizar el fracaso. Tenemos que hacer que la mayor fuente de orgullo de los padres y madres españoles sea que sus hijos sean emprendedores”, concluyó el socio de Adara.