El capital privado recibirá más de 1.000 millones de fondos públicos

El ICO y Cofides adelantan el lanzamiento de nuevos programas para impulsar
esta industria, atraer inversiones a las empresas españolas y para que éstas
se internacionalicen. Además, a nivel autonómico, cada vez se está desarrollando
más esta estrategia.

28 may 2019 / 10:23 H.

El capital privado lleva años posicionándose como un dinamizador de la economía real y una alternativa a la financiación bancaria a la que tradicionalmente ha estado ligado el tejido empresarial español. La toma de conciencia sobre el papel que juega esta industria en la economía española ha sido progresiva, tanto a nivel de instituciones públicas como a nivel de empresarios, que poco a poco van perdiendo el miedo a apostar por este tipo de inversiones. Para este año, según los datos a los que ha tenido acceso elEconomista, el negocio del capital privado puede llegar a recibir unos 1.000 millones de euros por parte de instituciones públicas, que han visto en esta industria una buena alternativa para obtener rentabilidad a la vez que dinamizan la economía española.

Entre 2000 y 2017, el capital privado ha invertido alrededor de 44.000 millones de euros en más de 7.500 empresas impactando positivamente en empleo, facturación y resultado bruto de explotación (ebitda), según el informe Impacto económico y social del capital privado en las operaciones de middle market en España de la patronal del sector (Ascri), elaborado por el profesor José Martí Pelló. Así, en este documento se muestra que, durante estos años, las empresas participadas por fondos crearon 27.000 empleos totales frente a los 2.000 empleos que se destruyeron en las no participadas. El volumen de ventas de las 186 empresas participadas por el capital privado creció a una media del 8 por ciento anual y su ebitda al 7 por ciento anual, frente a la evolución del grupo de control: ventas (0,8 por ciento) y ebitda (-6,4 por ciento).

Con estos datos sobre la mesa, no es de extrañar que diferentes organismos públicos se hayan animado a apostar por el sector, desde el Instituto de Crédito Oficial (ICO) o Cofides, a distintas autonomías con sus vehículos de inversión propios. En este sentido, hace apenas dos semanas el ICO resolvió la undécima convocatoria de su programa Fond-ICO Global, la iniciativa para atraer inversión a España mediante el reparto de dinero a las gestoras en sus diferentes nichos de negocio -capital de expansión, de crecimiento, venture capital, deuda, incubación o transferencia tecnológica- que le ha llevado a recibir el título del “inversor ancla por excelencia” del país.

El inversor ancla

Desde el año 2013 que se lanzó la primera convocatoria, el Fond-ICO Global ha repartido más de 1.860 millones de euros a diferentes gestoras de capital privado, tanto nacionales como extranjeras. Además, según ha podido saber esta publicación, los planes del ICO pasan por lanzar una nueva convocatoria después del verano -ver entrevista- y ampliar la dotación de éste en los próximos años. Además, este organismo -a través de Axis- gestiona otros dos fondos, Fond-ICO Infraestructuras -que financia la realización de proyectos de infraestructuras sostenibles a largo plazo y facilita el proceso de internacionalización de las empresas españolas- y Fond-ICO Pyme -que financia los planes de expansión y el desarrollo tecnológico de las pequeñas y medianas empresas españolas-.

Respecto a la última convocatoria del Fond-ICO Global, es llamativo que más del 36 por ciento de los fondos que se han presentado eran extranjeros. Esto es muy relevante porque una de las condiciones para acceder a este programa es que la gestora en cuestión se comprometa a invertir el 50 por ciento del fondo en compañías españolas. De esta forma, el ICO no sólo consigue atraer inversión de gestores locales hacia compañías españolas, sino también de los grandes fondos internacionales. Por ejemplo, entre los ganadores de otras convocatorias aparecen fondos como BC Partners, que un año después de salir vencedor del Fond-ICO Global, desembolsó 550 millones para comprar el cien por cien de Pronovias.

Otro de los inversores públicos relevantes en la industria del capital privado es Cofides, que lanzó el pasado verano un vehículo para invertir 200 millones de euros en Oriente Medio, en el que participa también el fondo soberano de Omán y lo gestiona la firma española MCH. El objetivo de este fondo es ayudar a empresas españolas a internacionalizarse hacia esta región. En palabras de Rodrigo Madrazo, director general de Cofides, “las gestoras de capital riesgo españolas llevan ya muchos años invirtiendo en grupos nacionales. Tienen la experiencia de haber vivido varios ciclos económicos y son sensibles a qué sectores son más resilientes en épocas de crisis y qué inversiones son más interesantes en épocas de crecimiento. Tienen un profundo conocimiento del entramado industrial español de mediana empresa, que es la que está en posición de internacionalizarse y de aquellas, que habiéndose internacionalizado hacía mercados más naturales para España, como Iberoamérica y Europa, quieren seguir creciendo hacia geografías más exigentes, más lejanas”. “Por otro lado, los equipos gestores tienen mucho músculo para hacer un seguimiento estrecho de la evolución de las empresas y tienen una dedicación permanente para las empresas participadas”, añadió el director general de Cofides.

Nuevos objetivos para Cofides

En cualquier caso, Madrazo adelantó a elEconomista Capital Privado que están estudiando el lanzamiento de más vehículos similares al de Omán.“La experiencia con este fondo está siendo muy positiva, pronto veremos materializadas las primeras inversiones. Esto nos hace ser muy positivos para repetir la experiencia atrayendo a otros fondos soberanos y por supuesto las buenas noticias atraerán el interés de otros fondos”, explicó. “Actualmente estamos valorando ampliar el ámbito de nuestras inversiones a fases más tempranas en el desarrollo de las empresas y participar en inversiones en fase de crecimiento -venture capital- siempre, por supuesto, que exista una clara estrategia de internacionalización. Eso nos puede llevar a cooperar o coinvertir con otros inversores de diferente tipología como, por ejemplo, expertos en inversiones tecnológicas. Esto sería un gran tándem: por una parte, estaría un inversor especializado en tecnológicas y por otro uno especializado en internacional”, añadió el director general de Cofides.

Respecto a la capacidad de movilizar recursos, José Luis del Río, consejero delegado de Arcano Asset Managment, explica que “la principal razón por el que el sector público acude a gestoras privadas es porque ellos promueven, pero no ejecutan. Tienen recursos económicos, pero necesitan a alguien que lo dinamice y se suelen necesitar estructuras complejas. Al final, si quieres un retorno, necesitas una profesionalización para que tenga un mayor multiplicador”. Arcano ha sido seleccionada junto con GED para gestionar los 250 millones de euros de fondos Feder en Andalucía. El objetivo de este programa es impulsar inversiones sostenibles e infraestructuras públicas y urbanas en la región -desde hospitales, residencias geriátricas y de estudiantes, hasta aparcamientos, parques de ocio y hoteles-.

Ligado al caso de Andalucía y los fondos Feder, cada vez es más frecuente ver a diferentes regiones apostando por el capital riesgo como herramienta para impulsar la economía de la zona, tanto a nivel autonómico como local. Un caso curioso en este sentido es el de Gijón, que se ha convertido en el primer ayuntamiento de España que apuesta por el capital privado para este fin. Según Rubén Hidalgo, director gerente de Gijón Impulsa, “en el contexto asturiano, el dinamismo empresarial no es el mismo en grandes polos como Madrid y Barcelona. Aquí necesitamos generar un plus de esfuerzo público para incentivar un ecosistema generador de innovación, de proyectos emprendedores de alto impacto, con capacidad de crecimiento en el panorama internacional. El capital privado ha sido fundamental porque completa el trabajo, nos hace coger toda esa creatividad y talento local, trabajar con ella y hacerla crecer, siendo un elemento fundamental de atracción de grandes empresas y multinacionales que se ven atraídas por ese talento. Además, esta herramienta es muy eficiente desde el punto de vista público, pues permite recuperar la inversión, añadiendo la generación de plusvalías a los amplios beneficios obtenidos en términos de crecimiento empresarial y empleo”.

La apuesta autonómica

A nivel autonómico, son muchas las comunidades que cuentan con diferentes programas en función del tamaño de su economía y de las necesidades locales de las compañías gestionados a través de sus propias empresas. Una de las que más experiencia tiene en esta industria es la Sociedad de Desarrollo de Navarra (Sodena), cuyo origen se remonta a 1984. Desde entonces se ha convertido en un referente a nivel europeo y cuenta con diferentes líneas de financiación. En este contexto, la sociedad realizó un estudio en el que desveló que de 1984 a 2016, las firmas que han trabajado con Sodena multiplicaron sus ventas por 8,15 veces. Actualmente participa en un total de 170 proyectos empresariales, de los cuales lo hace de manera directa en 93 y en 77 de forma indirecta, a través de 12 fondos especializados. En función de la fase en la que se encuentre el proyecto, tienen dos líneas distintas: para firmas innovadoras a través del área de Capital Semilla- Start UP (SSU) o para impulsar las existentes en la región.

Respecto al primero, Sodena cuenta con varias herramientas: en la fase semilla puede invertir hasta 100.000 euros en préstamos participativos convertibles en capital; mientras que en fase de startup puede desembolsar entre 100.000 y 400.000 euros tomando participaciones minoritarias y transitorias. Además, cuenta con Orizont, su aceleradora para proyectos agroalimentarios, que puede destinar hasta 110.000 euros. Respecto a las ayudas para empresas en fase de consolidación, Sodena busca proyectos de crecimiento con rentabilidades financieras esperadas elevadas e inversiones por importe superior a los 500.000 euros. Para éstas, entra en el capital con una participación minoritaria -hasta el 45 por ciento- y del 30 por ciento en casos de coinversión. En total, Sodena cuenta con 26,65 millones presupuestados para el capital privado este año.

Cataluña, por su parte, cuenta con tres herramientas distintas gestionadas por el Institut Català de Finances (ICF) dotadas con 36 millones de euros en total. Capital MAB es un fondo de capital privado que invierte en compañías catalanas en su salida al Mercado Alternativo Bursátil (MAB) y en posteriores ampliaciones de capital. También cuenta con el fondo Capital Expansió que, en régimen de coinversión, está destinado a apoyar proyectos de crecimiento, internacionalización y consolidación sectorial de empresas medianas. Por último, cuenta con BCN EMPRÈN, una sociedad de capital privado que invierte en nuevas empresas tecnológicas e innovadoras.

Otro caso es el de País Vasco, que se encuentra inmerso en la creación de un fondo para invertir en empresas tractoras vascas que tienen “necesidad de expansión y transformación mediante innovación e internacionalización”. Este fondo se une a Socade, creada para entrar en el capital de las grandes compañías vascas para favorecer su arraigo en el País Vasco y que estará dotada de 100 millones. Estas dos herramientas de financiación forman parte de la política financiera para favorecer el desarrollo de proyectos industriales estratégicos, que se materializó en su entrada en el accionariado de CAF.

También Galicia es otra de las que está apostando por este tipo de inversión a través de XesGalicia, su gestora. Su cartera actual conjunta supera las 180 empresas y los 190 millones de inversión acometida. Adicionalmente, se cuenta con recursos disponibles para la inversión por más de 45 millones y de 2014-2018 se han formalizado apoyos por 64,1 millones, que han permitido una movilización de recursos superior a los 200 millones. En la actualidad cuenta con cuatro vehículos en fase de inversión: Sodiga, Galicia InnovaTech, Galicia Compite y Galicia Iniciativas Emprendedoras.