El inmobiliario despierta la creatividad de las ‘startups’

Más de 300 firmas ‘proptech’ en España utilizan una serie de algoritmos tecnológicos para satisfacer las demandas de vendedores y compradores ganando cuota a las empresas más tradicionales

24 sep 2019 / 08:45 H.

Housell, Housfy, Rentalia, Be Mate, Badi, Housers, Hipoo, Inmubi, etc. Son sólo algunas de las centenares de nuevas startups que se han unido al ecosistema del sector inmobiliario en España y en el resto de Europa. La permanencia de tipos de interés muy bajos con una cierta actividad reanimada en la compra de viviendas unido a que cada vez más ciudadanos son nativos digitales ha provocado la eclosión de estas nuevas empresas relacionadas con este sector. Las startups de tecnología aplicada al sector inmobiliario o proptech -como se denomina en inglés- prevén crear alrededor de 2.500 empleos en España a finales de 2019, según una encuesta realizada por la consultora Finnovating entre 120 compañías y que tiene contabilizado todo el mapa de startups proptech en nuestro país.

Estas firmas especializadas en tecnología aplicada al inmobiliario engloban actividades como portales de venta y alquiler de domicilios, compañías de realidad virtual inmobiliaria, domótica y hogares inteligentes, tecnología para inversión inmobiliaria, financiación, marketing o gestión de propiedades. Los expertos apuntan a que la analítica de datos masivos -big data analytics- será la tecnología que más impacto tendrá en el sector inmobiliario, seguida por las tecnologías blockchain y la inteligencia artificial.

Además, con la reactivación del mercado, las startups han encontrado en la tecnología la puerta de entrada a un sector reservado, hasta ahora, a las agencias inmobiliarias. Estas empresas tecnológicas, muy ágiles en cuanto a estructura y aplicando los últimos avances tecnológicos para dar soluciones efectivas a las demandas de los clientes, han sobrepasado a las agencias con oficinas físicas en las calles. Es el caso de Housfy, que inició su andadura en 2017. Albert Bosch, consejero delegado y fundador de Housfy, decidió fundar una startup para “cambiar el mercado” después de vender Groupalia.

Las startups ofrecen el mismo servicio que una inmobiliaria -vender tu piso- pero a un precio mucho más competitivo y económico. “Las inmobiliarias suelen cobrar alrededor del 5 por ciento de cada venta, por lo que con la venta de un piso consiguen la comisión que Housfy consigue con la venta de siete", explica Bosch. Estas firmas logran captar las necesidades del cliente gracias al análisis del big data.

Y es que el inmobiliario también está haciendo su revolución digital. El sector ha generado un verdadero entusiasmo entre los profesionales inmobiliarios y los inversores en los últimos tres años. La recaudación de fondos está aumentando, de estar por debajo de los 200 millones de dólares en 2011 a alcanzar los 12.000 millones en 2017, la mitad en los EEUU, según CBInsights. En opinión de Fernando Álvarez-Cascos, Open Innovation PropTech Specialist de Finnovating, el sector español está en pleno auge, ha crecido un 40 por ciento. Analizando las compañías que identifica Finnovating desde su área de Intelligence, “vemos que tres de las diez verticales de negocio en las que se divide el mapa elaborado por Finnovating han crecido más que las demás”, explica. Se trata del negocio de la domótica en los hogares, property management -reformas de hogares, gestión de edificios, etc.- y market place -especialmente el negocio de coliving, viviendas compartidas-.

Por su parte, el consejero delegado de Clicpiso, Francisco Moreno, en España “la media de tiempo para vender una casa está en ocho meses. Esto hace que muchos clientes tengan que pasar por periodos de estrés o de dolor cuando quieren vender una vivienda. Hasta la llegada de Clicpiso, el cliente sólo tenía dos maneras de hacerlo: por su cuenta -con largas negociaciones, encargándose del papeleo, etc.- o pedir ayuda a una agencia que le ayudara en el proceso, pero en ninguno de los dos casos el cliente se aseguraba de cuándo y por cuánto la vendería”. La propuesta de valor de Clicpiso para el cliente es, según Moreno, “que eliminamos la incógnita de ‘cuándo’ y ‘por cuánto dinero’ venderá una vivienda, porque la compramos y pagamos directamente en siete días.

Otra de las firmas tecnológicas surgidas en inmobiliaria es Housers, una plataforma paneuropea puntera en inversión en proyectos inmobiliarios con más de 112.000 usuarios. Desde sus inicios en España, en 2015, los inversores de la plataforma han financiado más de 92 millones a promotores. Además, los inversores de la plataforma ya han recibido 32 millones en capital y rendimientos. Según Álvaro Luna, fundador y director de Real Estate de Housers, “gracias a la tecnología, desde 50 euros, los inversores pueden financiar un proyecto en España, Italia y Portugal”.

Una de las operaciones más destacadas en el sector la ha protagonizado este verano Spotahome, la startup española de alquiler de viviendas para media y larga duración. La firma ofrece anuncios de apartamentos, habitaciones, estudios y residencias de estudiantes de alquiler no vacacional superior a 30 días y en el último año ha conseguido casi la mitad de los 200 millones de dólares en contratos generados para sus propietarios europeos, con más de 7,5 millones de noches totales reservadas en su plataforma.

Otro actor relevante en el sector es Badi, que se fundó con la misión de solucionar el problema existente en la sociedad actual entre la oferta y demanda de viviendas en el centro de las ciudades. Conecta a propietarios e inquilinos gracias al uso de la inteligencia artificial facilitando así el hecho de encontrar a habitación y compañeros de piso. “Para poder alcanzar nuestra misión, nuestro equipo de data ha desarrollado un algoritmo potente que permite a nuestros usuarios agilizar el proceso de búsqueda de habitación o compañero de piso”, asegura Carlos Pierre, consejero delegado y fundador de Badi.