El largo recorrido que espera al capital
privado español

30 abr 2019 / 10:13 H.

    La industria del capital privado español atraviesa uno de sus momentos dorados, tras encadenar varios años de inversión récord y superar el histórico umbral de los 6.000 millones de euros. Pese a que esta cifra está muy marcada por las grandes operaciones protagonizadas por los inversores extranjeros, no hay que minusvalorar el importante papel que juegan las gestoras nacionales, las reinas del conocido mid-market, en el que se mueven la mayoría de las compañías españolas.

    Ellas actúan como verdaderas dinamizadoras de la economía real en España: consiguen hacer crecer y profesionalizar compañías hasta convertirse en líderes en diferentes mercados. Por ello, no deben dormirse en la complacencia, ya que todavía queda mucho por hacer si el país quiere convertirse en un referente europeo para el sector. Y no solo a la hora de diversificar y convertirse en multiestrategia -como algunas ya han empezado a hacer-, sino también a la hora de comunicar y aumentar la transparencia para ser capaces de atraer más inversores.

    elEconomista Capital Privado nace con la vocación de ser una herramienta que ayude a comunicar los beneficios de este tipo de inversión en las compañías españolas y ayudar a reducir la enorme dependencia a la financiación bancaria que todavía existe en el país.

    Como suele ser habitual cada vez que hay elecciones, la espera para la formación de un nuevo gobierno podría retrasar la toma de decisiones estratégicas y la consecuente ralentización en las cifras de la inversión -como ya ha demostrado los datos de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) del primer trimestre en España-. Sin embargo, los expertos coinciden en que el país sigue en el punto de mira de todos los inversores, tanto nacionales como internacionales, y la enorme liquidez del mercado ha obligado a las gestoras a ser muy selectivas en las decisiones de inversión de los últimos meses. En un mercado claramente vendedor, nadie quiere pagar más de la cuenta.

    Por eso, la diferenciación es clave a la hora de ser competitivos y mejorar la visión externa de esta industria debe convertirse en una prioridad estratégica para todos. Dejar atrás las palabras “riesgo” y “buitre” solo se podrá lograr con un esfuerzo de todos aumentando la transparencia: comunicando no solo las excelentes inversiones, sino asumiendo también los errores.