Iberconsa impulsa su liderazgo internacional

Platinum completará esta semana su entrada en el accionariado de la segunda pesquera española, que ha duplicado su facturación y número de buques tras la inversión de Portobello en 2015

28 may 2019 / 09:06 H.

Portobello comienza a soltar lastre de sus participadas y a conseguir plusvalías con sus casos de éxito. La semana pasada, la gestora firmó la venta de su negocio de helados -The Ice Cream Factory, la antigua Alvidesa- al grupo Ferrero y esta semana completará la venta parcial de Iberconsa. El segundo grupo pesquero en España despertó el interés de numerosos fondos en una puja dirigida por EY y Nomura hasta caer en manos del dueño de los Pistons, el mítico equipo de baloncesto estadounidense de la NBA. La CNMV autorizó la entrada de Platinum hace unos días.

¿Por qué el fondo Platinum Equity fundado por Tom Gores, el dueño de los Pistons ha picado el anzuelo de Iberconsa? Esta operación supone la confirmación del modelo de negocio de éxito de la empresa pesquera viguesa, que despegó en 2015 de la mano de la gestora española Portobello, que tomó un 55 por ciento de su capital por unos 120 millones. La oferta recibida por Platinum valora la compañía en torno a 550 millones, según fuentes del mercado. ¿Cómo ha conseguido la compañía elevar tanto su valoración en apenas cuatro años?

Según explicaba Louis Samson, socio de Platinum Equity, “Iberconsa se ha convertido en un líder en los mercados en los que tiene presencia. Es un proveedor mundial de mariscos congelados como merluza, langostino rojo argentino y calamar y, además, participa en toda la cadena de valor: captura, procesamiento, comercialización y distribución de especies silvestres”.

La compañía mantiene una flota propia de 45 embarcaciones -27 por detrás del líder del mercado, Pescanova-, cinco plantas de procesamiento y cuatro instalaciones de distribución de cámaras frigoríficas. La flota de Iberconsa opera principalmente en Argentina, Namibia y Sudáfrica, y los productos de la compañía se venden en más de 60 países. Así, se ha erigido como una de las compañías pesqueras de referencia en Europa por sus inversiones en origen con la compra de empresas, buques y la firma de joint ventures en los países anteriormente citados.

Impulso del negocio

Desde la entrada de Portobello en su accionariado, la compañía casi ha duplicado su cifra de negocio respecto a 2015 al pasar de los 180 millones hace cuatro años a los más de 320 millones al cierre del ejercicio de 2018, que también cerró con un resultado bruto de explotación (ebitda) de 60 millones y un resultado antes de impuestos de 22 millones. En lo que se refiere a la comercialización de sus productos desde el año 2015 ha pasado de 51.000 a 106.000 toneladas capturadas.

El pulmón financiero proporcionado por la gestora controlada por Íñigo Sánchez-Asiaín, Juan Luis Ramírez, Ramón Cerdeiras, Luis Peñarrocha y Carlos Dolz le ha permitido no sólo crecer a nivel orgánico, sino también inorgánico. Una de las operaciones corporativas más exitosas de la pesquera ha sido la toma de control de la argentina Pesquera Santa Cruz, lo que convierte a la firma viguesa en una de las mayores armadoras de la Unión Europea. En este sentido, esta adquisición le ha permitido consolidar cuatro plantas de procesado de productos del mar congelados y gracias a Portobello ha podido ampliar su capacidad de transformación en Vigo. La empresa, mientras, sigue creciendo, y acaba de poner en marcha Iberconsa Seafood Processing, su primera planta de procesado en Galicia.

“Estamos orgullosos de todo lo que Iberconsa ha logrado durante nuestra propiedad, expandiendo su flota y estableciéndonos como una plataforma sólida para un crecimiento adicional en un mercado fragmentado”, destacó Juan Luis Ramírez, socio fundador de Portobello Capital. De hecho, una de las cosas más llamativas de la operación es que la gestora española ha reinvertido en la firma con un 27,5 por ciento.

Con el cierre de esta operación, se abren las puertas a un aumento de las operaciones en este sector, todavía conformado por muchas compañías familiares y muy fragmentado. De hecho, son varias las gestoras que ya han entrado, como Alantra con Unión Martín o GED con Discefa.