Los fondos redoblan su apuesta por la educación

La internacionalización y la digitalización son los puntos clave de la estrategia de las gestoras, que buscan de forma activa nuevas inversiones que cerrar en esta industria en España, especialmente en universidades y centros de posgrado

30 abr 2019 / 09:41 H.

Hace apenas unas semanas, un conocido experto de la industria del capital privado comentaba en un corrillo con otros colegas que los dueños de las instituciones educativas en el país “se deben estar frotando las manos. Los múltiplos pagados por la Universidad Alfonso X El Sabio abren las puertas a que todo aquel que tenga un centro educativo quiera vender”. Pero, ¿existen buenas oportunidades de inversión en este sector en España? ¿Se pueden catalogar las últimas incursiones de los fondos en esta industria de boom? ¿Qué es lo que les mueve a invertir en este negocio?

En primer lugar, para entender esta tendencia, hay que mirar las cifras del sector en España: en 2017, las universidades privadas y escuelas de negocio en el país facturaron más de 2.200 millones de euros, un 7 por ciento más que en el año anterior, según los datos del Observatorio Sectorial DBK de Informa. La previsión es que este ritmo de crecimiento se mantenga también para el curso 2018-2019. En la actualidad, el 16,6 por ciento del alumnado español, unos 250.000 jóvenes, acude a estos centros -un 5,7 por ciento más que hace un año-. Y eso sin incluir los datos de otros centros educativos, como escuelas de FP y academias de idiomas, así como toda la oferta de cursos online o apps especializadas en formación.

“La educación es un sector altamente resiliente, al que la evolución del ciclo económico le afecta en mucha menor medida que a otros. Esto es especialmente relevante en aquellos grupos o activos individuales que, por su calidad educativa, son muy demandados por las familias que, a su vez, cada vez invierten más en asegurar una buena formación académica a sus hijos”, explica Alberto Bermejo, socio de la gestora española Magnum Industrial Partners. Este fondo protagonizó hace un par de años una de las operaciones más sonadas de la industria: la venta de los Colegios NACE al fondo estadounidense Providence, que le generó unas importantes plusvalías.

Y es que, al contrario de la opinión general, el apetito inversor de los fondos por este sector no es una cosa nueva ni, mucho menos, de España. Desde hace años, las grandes gestoras internacionales participan en este negocio: desde las generalistas como Cinven -en Inseec U-, Carlyle -en Accelerating Learning- y KKR -antiguo propietario de Cognita, con gran presencia en España- a otras con más experiencia, como Providence, Leeds Equity Partners o Sterling Partners -esta última cuenta, incluso, con vehículos dedicados en exclusiva a este tipo de inversiones-.

Internacionalización

La estrategia más frecuente de este tipo de gestoras, según muchos de los expertos consultados por elEconomista Capital Privado, es crear una red importante de centros educativos e implementar su salto al exterior. “Desde nuestra entrada en su accionariado, uno de los objetivos fundamentales fue crear un grupo educativo realmente internacional, que ofreciera a los alumnos la experiencia de formarse en varios países manteniendo una línea curricular homogénea, algo muy valorado por las familias. Gracias al excelente trabajo del equipo directivo, NACE consiguió consolidar su proyecto de crear un líder europeo (top-5) de la educación privada preuniversitaria con centros en España, Francia, Reino Unido e India”, explica el socio de Magnum.

Otro ejemplo es el que está desarrollando Corpfin Capital en otro nicho educativo: las academias de inglés. Este fondo entró en Kids & Us a principios de 2018 y, desde entonces, ha impulsado su crecimiento hasta convertirse en una de las firmas españolas especializadas en este negocio con más presencia internacional -Francia, Italia, Bélgica, Marruecos, México o Japón, entre otros-. En palabras de Fernando Trueba, socio director de Corpfin, “Kids & Us era una compañía joven con una trayectoria de crecimiento impresionante, apoyada en un método pedagógico único para la enseñanza del inglés para niños, y en la solidez de su red de franquiciados. Corpfin valoró las favorables tendencias de mercado, pero sobre todo la posibilidad de acelerar su crecimiento en España y otros mercados internacionales, convirtiendo a Kids & Us en un referente global en su nicho de actividad. A pesar de haber analizado distintas oportunidades, el desarrollo es sobre todo orgánico. Desde nuestra inversión hemos priorizado la innovación del método y la mejora en la propuesta de servicio, a la vez que incrementábamos la presencia geográfica. El personal ha sido esencial para ello, con un altísimo nivel de compromiso y entusiasmo”.

En otras palabras, pese a que la financiación es clave para impulsar el crecimiento del negocio, los fondos no sólo buscan aumentar la cantidad de centros, sino también la calidad del servicio que ofrecen. “La industria educativa es relativamente amplia y cada historia, cada proyecto, tiene sus oportunidades y retos. En el caso de Kids & Us, hemos aportado mayor sistemática estratégica en el plan de crecimiento, expansión de la red de centros en varios países, y una notable inversión en tecnología y equipo. El resultado es enormemente satisfactorio en apenas año y medio, habiendo logrado mejorar la propuesta de servicio y la presencia de mercado”.

Alberto Frasquet, socio responsable de la práctica de Mercantil de la oficina de Herbert Smith Freehills en Madrid, resume en tres puntos clave la aportación de este tipo de inversores al negocio educativo: “Además de la mejora en la gestión o en el acceso de vías de financiación, las últimas inversiones reflejan una aportación de valor dirigida fundamentalmente a la internacionalización de las instituciones -en un sector en el que se observa cada vez más la necesidad de ofrecer programas con proyección internacional-, la digitalización de la enseñanza -como un reflejo más de la revolución tecnológica- y el crecimiento inorgánico mediante adquisiciones”.

Esto chocaría así con la idea de que la entrada de este tipo de inversores puede mermar la calidad de la enseñanza que se imparte en estos centros educativos que no sólo pueden ampliar sus programas, sino también mejorar su metodología.

Apetito por las ‘edtechs’

Respecto a la digitalización de la enseñanza, es destacable que de los 37.800 millones de dólares (33.860 millones de euros, al cambio actual) que se han invertido a nivel mundial en compañías especializadas en tecnología para la educación -conocidas como edtech- desde 1997, el 62 por ciento de esta cantidad se desembolsó entre 2015 y 2017, según el informe The 2017 Global Learning Technology Investment Patterns elaborado por la consultora Metaari. Es más, el último dato registrado -correspondiente a 2017- refleja que ese año la inversión global en edtech ascendió a 9.520 millones de dólares (8.532 millones de euros), lo que supuso un crecimiento del 30 por ciento respecto al año anterior. Por ejemplo, Borja Oyarzábal, socio de Qualitas Equity Partners, explicó que están interesados “en analizar oportunidades de inversión en nichos concretos de la educación, como la formación especializada online, en particular en segmentos como el sanitario. También vemos una necesidad clara y una oportunidad en el desarrollo de la FP. Buscamos posicionamientos concretos en algunos de los cambios estructurales que consideramos que se producirán en el modelo educativo en los próximos cinco a diez años, caracterizados por una mayor especialización, presencia online y creciente peso de la FP”.

La digitalización de la educación ha hecho también que no solo los private equity busquen oportunidades en este negocio, sino que los fondos de venture capital españoles han protagonizado varias transacciones en este nicho de mercado. La última operación de estas características en España fue la ronda de 6,3 millones de financiación de Lingokids, una plataforma online para niños de entre dos y ocho años para aprender inglés. De hecho, la formación online de inglés es uno de los negocios por los que más se interesan este tipo de fondos, como Nauta, que participa en ABA English. Pero no es la única. Entre otras transacciones conocidas por parte de este tipo de inversores destacan la de KFund con Lernin -una plataforma de juegos educativos-, la de Kibo Ventures con Gamelearn -una plataforma para formación de empleados de una compañía- o Bonsai con Emagister -buscador de cursos online-.

Más oportunidades en España: ¿hay una burbuja?

Todos los expertos consultados coinciden que el negocio educativo va a seguir despertando el interés de numerosos inversores siempre que puedan ofrecer un negocio o estrategia diferencial. Así, el socio de Magnum explicó que “aunque existen varios grupos haciendo compras desde hace años, se trata todavía de un sector muy fragmentado con gran abundancia de activos individuales y grupos familiares que podrían formar parte del proyecto futuro de crecimiento de los grupos participados por fondos”.

Por su parte, el responsable de Mercantil de Herbert Smith Freehills en Madrid confía en seguir viendo operaciones en este sector. “Por un lado, la propia naturaleza del negocio, con flujos de caja previsibles que facilitan el apalancamiento de las adquisiciones, incrementa o consolida el apetito de los fondos. Por otro, las vías de crecimiento inorgánico que se espera que se sigan por las instituciones educativas -y, en particular, por aquellas en las que los fondos ya han invertido- conllevarán previsiblemente el cierre de nuevas operaciones. Todo ello, unido al amplio desarrollo de la educación privada en España, permite pronosticar más operaciones en el mercado en el corto y medio plazo”, explica.

La gran preocupación del mercado se sitúa ahora en los altos precios que se están pagando por estas compañías. Sin ir más lejos, el británico CVC va a desembolsar 1.000 millones de euros por la Universidad Alfonso X El Sabio, lo que en términos de ebitda -resultado bruto de explotación- supone multiplicarlo por 15. El precio medio de las titulaciones de este centro se sitúa en torno a los 10.000 euros al año por alumno. Según Frasquet, “será el propio mercado el que demuestre en los años venideros si las valoraciones que se están considerando en las operaciones más recientes son o no adecuadas. En cualquier caso, el previsible crecimiento del sector y de las inversiones en el mismo, la internacionalización y la diversificación de los servicios -destacando, en particular, la derivada de la digitalización de la enseñanza- llevan razonablemente a pensar en una salida futura exitosa de los fondos que han invertido en el sector a los precios actuales de mercado”.

Interés de los fondos de infraestructuras

Íñigo del Val, socio de M&A de Allen & Overy -despacho que asesoró la venta de Laureates Internacional (la Universidad Europea) a Permira- da la última clave de este tipo de operaciones: la entrada de fondos no se limita a los tradicionales private equity, sino también a los de infraestructuras, que buscan oportunidades de inversión a largo plazo. “El sector es bastante anti-cíclico y estable. Además, permite en países como España, la participación público privada y modelos mixtos como el concertado. Esto hace que el abanico de fondos interesados se amplíe a estrategias de inversión cercanas a las infraestructuras”, argumenta del Val.

Cabe recordar que uno de los segmentos de inversión más atractivo en los últimos meses en España es el de las residencias de estudiantes, por el que han pasado grandes fondos como los estadounidenses Blackstone y Oaktree o el canadiense CPPIB. Además, la previsión es que este negocio siga creciendo en el país como consecuencia de la brecha existente entre la demanda de camas y la oferta de producto de calidad en el mercado. Según el último informe de la consultora JLL, en España hay un déficit de más de 400.000 camas, mientras que en Portugal este registro supera la cifra de 20.000 plazas de dormitorios para estudiantes. Una brecha que va en aumento, impulsada por el creciente número de estudiantes desplazados nacionales e internacionales en busca de alojamiento en ambos países.