Lyntia añade músculo a su fibra óptica mayorista

La antigua Ufinet, en manos de Antin Partners, cuenta su estrategia tras comprar la red de Iberdrola hace unas semanas

30 abr 2019 / 10:28 H.

Las autoridades españolas de competencia aprobarán en las próximas semanas el traspaso de los derechos de uso del 57 por ciento de red de fibra óptica de Iberdrola a Lyntia, antigua Ufinet. La formalización de esa operación, valorada en 260 millones de euros, acarreará la actualización inmediata de sus planes estratégicos y previsiones de negocio. Antes de la adquisición de los activos de Iberdrola, los ingresos previstos por Lyntia para este año rondaban los 100 millones de euros, con un resultado bruto de explotación -ebitda- de 60 millones de euros. Ahora, tras la compra de 12.500 kilómetros de la red de fibra de la eléctrica, la firma controlada por el fondo Antin elevará la estimación de facturación hasta los 120 millones de euros, con un ebitda cercano a los 80 millones de euros. De esta forma lo explica Taulet, en un reciente encuentro con elEconomista, donde justifica la gran misión de su compañía: llevar la fibra óptica allá donde no existe y ponerla a disposición de todos los operadores, de una manera neutra y con precios muy competitivos.

En este empeño, el desarrollo del 5G y la creciente tendencia del edge computing -que dota de inteligencia a los propios dispositivos sin necesidad de acudir a las nubes de computación- juegan a favor del negocio de una empresa capaz de competir con Telefónica en el negocio de FTTH en las poblaciones más alejadas de los grandes núcleos de población. “En 2019 acabaremos con una cobertura de FTTH de un millón de hogares para la venta mayorista y nuestra intención es llegar a cubrir los dos millones en 2020 y ponerlos a disposición de terceros, en localidades de entre 3.000 y 5.000 habitantes”, explica.

Una vez formalizada la compra, el objetivo de Lyntia consiste en seguir creciendo, tanto orgánica como inorgánicamente, centrándose en incrementar la capilaridad de la fibra. “Esa estrategia nos ofrece la posibilidad de vender más kilómetros de fibra oscura, comercializar más circuitos que permitirán conectar muchos más sitios del país y llegar a un mayor número de poblaciones con nuestras redes de fibra hasta el hogar (FTTH)”, explica Taulet.

Gracias a este movimiento, el FTTH dejará de ser el negocio casi irrelevante que era hasta la fecha en Lyntia, cuya contribución al ebitda apenas alcanzaba los dos millones de euros. En adelante, solo la fibra óptica contribuirá a incrementar el ebitda proforma de la compañía hasta los 8 millones de euros a finales de año. “Es un círculo virtuoso, ya que con más redes también se generan más eficiencias y nuevos proyectos para los clientes”, apunta. En su encuentro con elEconomista, Taulet ha reconocido que existen compañías que “ahora mismo tienen la fibra óptica parada, sin comercializar, por lo que un actor como Lyntia puede poner esas redes a trabajar”, en referencia a infraestructuras como las que atesoran Endesa, Redexis, Enagas o Correos.

Oportunidades en los ‘micro data centers’

El presidente de Lyntia tiene claro que su grupo no se plantea entrar en la compra de estaciones base de telefonía. “Es un mercado muy competitivo, con operadores muy potentes, por lo que no tenemos ninguna necesidad”, indica Taulet. Sin embargo, donde sí pueden surgir oportunidades es en los denominados micro data centers, especialmente útiles para el edge computing. Se trata de pequeños centros de datos muy próximos a las antenas y los contenidos. “Es un segmento que no ha cubierto nadie y nosotros tenemos todo lo necesario: la fibra y la energía, por lo que puede considerarse una oportunidad a futuro de la que debemos estar muy pendientes”, afirma el alto ejecutivo. En su opinión, la tecnología del 5G ofrece muchas oportunidades, pero también importantes incógnitas. “Tenemos que encontrar cual es el modelo de explotación y el retorno de inversión que lo acompaña. Así, sospecho -que por primera vez- van a existir redes compartidas desde el primer minuto, con mucha mayor intensidad que con las anteriores olas. Y ahí estamos nosotros, para poner a disposición de todo el mundo nuestras redes. A cualquiera que quiera venir aquí le daremos servicio de manera neutra, con acceso a toda la red, sin restricciones y a un precio muy competitivo e igual para todos”. De forma aproximada, los precios regulados de Telefónica rondan los 17 euros por accesos, frente a los 12 de Lyntia, incluida la transmisión, “lo que supone un ahorro importante para los operadores que firmen con nosotros”, recalca Taulet.

El presidente de Lyntia considera que el mercado de telecomunicaciones será cada vez más colaborativo, ya que nadie tiene todas las piezas del puzle. “Los ciclos de inversión se acortan, los retornos cada vez son más largos y el endeudamiento de los operadores aconseja la prudencia”. En este entorno, “el mercado percibe la diferencia de valoración entre un operador de infraestructura que mutualiza sus redes y las pone a disposición de una manera neutral a los clientes operadores y utilities, con multiplicadores de 17 y 20 veces”. Por el contrario, añade “el mercado no está reconociendo que el valor de los modelos de los operadores tradicionales, con multiplicadores de 6 a 8 veces”. Estos últimos “son inversores en redes de mono uso y con departamentos mayoristas que tienen bajo peso sobre la cifra de negocio”. Es decir, “el mensaje del mercado está claro: comparte infraestructura,
se muy eficiente en inversión y apuesta por estructuras muy ligeras que te permitan apalancar operativamente tu acción retail. Esa es una tendencia mundial, no solo española”.

Una de las operaciones más competidas
del pasado año

Cabe recordar que Lyntia cambió de manos el pasado año, cuando el fondo francés Antin Partners entró en su accionariado desembolsando 2.000 millones de euros y troceando la compañía en dos. De esta forma, se ponía fin a un proceso iniciado en otoño de 2017, tal y como adelantó elEconomista, cuando el fondo británico Cinven contrató a Natixis y UBS.
Por este activo llegaron a mostrar su interés más de una veintena de fondos como Brookfield, CVC, Partners Group, Omers, OTPP, I Squared, KKR y Blackstone -interesados en comprar la totalidad de la antigua Ufinet-, así como Antin, Ardian y el fondo de infraestructuras del Deutsche Bank, el antiguo RREEF -interesados en la pata española-.

Aunque todo apuntaba a que Brookfield se quedaría con este activo, Antin sorprendió en el último momento poniendo un precio mayor por la parte española a la par que Cinven revendía la parte internacional a otro de sus vehículos -una operación conocida en la industria de capital privado como roll-over-. Apenas dos meses más tarde, se desveló que Enel compró el 21 por ciento de Ufinet Internacional a Cinven por unos 150 millones de euros. Además, la energética italiana firmó una opción para quedarse con el 79 por ciento restante en 2021 por hasta 2.100 millones de euros.

Esta opción está sujeta a la evolución del negocio de Ufinet Internacional, pero, en el caso de no ejercerla antes del 31 de diciembre de 2021, el fondo británico tendrá un derecho de arrastre sobre la participación de la energética, que se verá obligada a vender. En cualquier caso, es llamativo que Iberdrola impuso un derecho de veto o de oferta preferente si Antin quiere vender la red de fibra comprada.