Inversiones más largas
en compañías más saneadas

25 jun 2019 / 09:25 H.

    La crisis económica de hace unos años azotó fuertemente a la actividad de la mayoría de las empresas españolas. Sin embargo, casi 11 años después de la caída de Lehman Brothers, la realidad es que esta tormenta económica trajo muchas lecciones a las compañías españolas, pero también a las gestoras de capital privado de todo el mundo.

    El empresario español ha cambiado totalmente su visión a futuro -también en muchos casos motivados por el relevo generacional-: en muchos casos quiere un socio de su confianza que le apoye y refuerce su plan estratégico. Para ello, se aprovecha de las gestoras de capital privado, que ya tienen amplia experiencia en el país y pueden mostrar algo las palabras que tanto les gusta decir, el track record. Pero no sólo eso. Las compañías españolas están comenzando a perder el miedo a la financiación alternativa y cada vez son más los casos de éxito de pymes domésticas que confían en fondos de deuda en vez de entidades financieras para determinados momentos.

    Por otro lado, las gestoras no sólo han apostado por reducir la cifra de apalancamiento de la crisis en las grandes operaciones de hace unos años, sino que también han perdido el miedo a innovar y cada vez es más frecuente ver fórmulas o vehículos de inversión innovadores. Esto también es fruto de la maduración del mercado español, en el que ya no solo compiten las gestoras de mid-market, sino también las grandes gestoras internacionales.

    La ingente liquidez del mercado español, la alta competencia y los altos precios de las subastas competitivas no hacen prever un frenazo en el ritmo de inversión en el sector este año, según todos los expertos consultados. Los datos de inversión al final siempre están alterados por las operaciones grandes. Sin embargo, ahora en el mid-market hay más cautela: los tiempos de inversión se están alargando en función de la implementación de los planes de negocio, que ahora cada vez se plantean más a largo plazo.

    Ninguna gestora quiere tener una compañía “enquistada”, pero ahora el planteamiento es distinto que durante la crisis. Los fondos se han vuelto más conservadores en los planes de negocio de sus participadas, que ahora plantean más a largo plazo. Todos los expertos coinciden en esto: el capital privado español va a evolucionar hacia estrategias más largas de inversión para capear posibles tormentas económicas en el futuro. Sin olvidar que todo está a la venta, si se pone una cantidad adecuada sobre la mesa.