Una sana diversificación
para una industria en auge

29 oct 2019 / 08:37 H.

    La industria de capital privado española lo ha vuelto a hacer: de enero a septiembre movió la friolera de 5.890 millones de euros de inversión, un 8 por ciento más que en el mismo periodo de hace un año, volviendo a batir un nuevo récord histórico. Para el cierre de 2019, los expertos confían en que se puede llegar a batir la histórica barrera de los 7.000 millones de euros, algo impensable en plena crisis económica, cuando el sector atravesó uno de sus momentos más complicados.

    Ahora, con el viento a su favor y saboreando el buen momento, son cada vez más las gestoras que se están alejando de su negocio principal para abrir nuevas líneas. Bien por la ingente liquidez del mercado, por el aumento de la competencia o bien porque saben que se dan los mimbres para que el ecosistema español de capital privado dé el salto cualitativo que necesitaba años atrás. Las nuevas líneas de negocio dentro de la industria de la inversión alternativa están a la orden del día. Cada vez es más habitual encontrar gestoras nacionales e internacionales que buscan nuevas estrategias con las que ser diferenciales y obtener unos retornos más elevados que la competencia.

    Y es que, al final, es esta competencia y necesidad de reinvención lo que impulsa el desarrollo saludable de la industria de capital privado nacional. Pese a que son las gigantes gestoras las que tiran de las cifras totales de inversión en España, el verdadero mercado lo desarrollan las gestoras domésticas de mid-market, donde verdaderamente se refleja la evolución del sector. Así, de enero a septiembre se movió 1.185 millones de euros en 46 transacciones. ¿Realmente habrá una desaceleración del negocio el año que viene?

    Nadie lo sabe con seguridad, pero parece haber cierto consenso entre los grandes asesores de fusiones y adquisiciones en España -M&A, por sus siglas en inglés- en que en el próximo 2020 la inversión se ralentizará. ¿Profecía autocumplida? Por el momento, lo que muestra la realidad es que la industria española se está haciendo mayor: la inversión ha superado las cifras precrisis; las gestoras españolas de capital privado tienen un track récord superior a la media europea en muchos casos, lo que está atrayendo a nuevos inversores; cada vez se ponen en marcha estrategias más diferenciales; y todo sin olvidar el boom de startups en España.